Beneficios y propiedades del Ginseng

El ginseng ha sido considerado como “la cura de todo” desde tiempos inmemoriales. El ginseng es un buen estimulante, ayuda a controlar el estrés y mejora la capacidad intelectual. Pero estos son solo algunos de los beneficios que aporta su consumo.

Existen diversos tipos de ginseng, aunque los tres más importantes son:

  • Blanco: es la raíz nada más ser recogida.
  • Marrón: es la raíz seca.
  • Rojo: la raíz tostada al vapor y secada la sol.

¿Para qué sirve el ginseng?

Sus componentes lo convierten en un remedio ideal para equilibrar el organismo, reducir dolores y tratar enfermedades. Entre los beneficios que aporta el consumo de esta raíz encontramos que es eficaz para:

Aumentar el rendimiento físico y mental: estimula las funciones mentales y de la memoria cuando se requiere un sobreesfuerzo mental y físico. En algunos estudios se ha demostrado que refuerza la capacidad del individuo en estados de agotamiento psicofísico, aumentando su capacidad psicológica, reduciendo la sensación de cansancio, y actuando como reconstituyente general. Debido a los efectos de mejora de la memoria y la concentración en estudiantes por los ginsenósidos, últimamente se están promoviendo estudios que relacionan sus propiedades antiamnésicas para tratar el alzhéimer, pero sus resultados no han sido tan concluyentes como para poder hacer una firme recomendación por el momento.

Activar el sistema inmunológico: diversos estudios apoyan la eficacia de los ginsenósidos en la proliferación de los linfocitos, y resulta muy útil en ancianos y pacientes con la capacidad inmunológica deprimida. Dentro de este campo también se ha demostrado útil aumentando la capacidad de las defensas contra agentes tóxicos como el virus de la gripe y los catarros y potenciando los efectos de la vacuna antigripal.

Luchar contra el envejecimiento: prolonga la funcionalidad del organismo en personas mayores gracias a su efecto sobre el sistema inmune y la memoria, mejorando su calidad de vida y la actividad circulatoria. Se cree que podría influir reduciendo el riesgo de angina de pecho y sobre la pérdida de neuronas cerebrales.

Proteger el sistema cardiovascular: la administración de cierta cantidad de Panax ginseng reduce la presión arterial y el nivel de la frecuencia cardiaca, y evita la formación de trombos gracias a su actividad antiplaquetaria. También protege frente a la arteriosclerosis.

Incrementar el nivel de insulina, gracias a las propiedades hipoglucemiantes de los ginsenósidos, los autores de algunos estudios recomiendan el Panax ginseng como tratamiento coadyuvante de la diabetes.

Prevenir la formación de úlceras causadas por estrés: el extracto del Panax ginseng previene la actividad antigastrítica y ulcerosa al reducir la producción de ácido clorhídrico en el aparato digestivo.

Combatir la disfunción eréctil y la eyaculación precoz. Diversos estudios avalan el uso de Panax ginseng por vía oral para tratar con cierto éxito la impotencia masculina.

 

En el Laboratorio Imeg elaboramos GINSEFORT: 

Disponible en las principales cadenas de farmacias del País

Los medicamentos tomados antes del embarazo pueden afectar a la salud del feto

El mayor riesgo se da en la primera semana de embarazo y en el período de formación de los órganos vitales, que engloba los dos primeros meses de embarazo.

Para evitar problemas de salud en la madre y en el feto, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) ha destacado la necesidad de revisar los medicamentos que la mujer consumía antes de quedarse embarazada.

«En caso de tener que utilizar medicamentos en el embarazo siempre es necesario valorar la información y la evidencia existente sobre el fármaco prescrito, individualizando en cada caso el beneficio y riesgo, y considerando además que la omisión del medicamento puede ser también desfavorable para la embarazada», ha destacado Ana Díez Alcantara, miembro de SEFAP y farmacéutica de Atención Primaria de la dirección asistencial noroeste de Madrid, informa Ep.

El riesgo de automedicarse

Y es que, según una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de un 86 por ciento de las mujeres embarazadas consumen algún medicamento durante los nueves meses de gestación, siendo el promedio de fármacos consumidos por mujer embarazada de 2,9. Con todo, la OMS ha alertado sobre todo del alto porcentaje de automedicación sin ningún tipo de control médico, que es el que puede acarrear más riesgos.

No obstante, la incidencia de malformaciones congénitas mayores en los recién nacidos se estima en torno al tres por ciento, de las cuales alrededor de un cinco por ciento estarían relacionadas con el uso indebido de fármacos, sobre todo en periodos cruciales del embarazo como la primera semana de gestación o el período de formación de los órganos vitales, que engloba de forma aproximada los dos primeros meses de embarazo.

Medicamentos en el embarazo

Además, la institución ha recomendado considerar a toda mujer fértil como «potencialmente embarazada» a la hora de recetar fármacos o evitar, si es posible, la prescripción durante el primer trimestre de gestación, ya que es el más delicado y en el que existen mayores posibilidades de malformación fetal.

«Se tendrían que prescribir solamente los medicamentos estrictamente necesarios, apostando en primer término por aquellos que tengan una experiencia contrastada de seguridad. De ser ineludible su uso, recomendamos utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo de exposición al fármaco posible, y evitar siempre, en la medida de las posibilidades, la polimedicación», ha aconsejado Díez Alcántara.

Dicho esto, la experta ha subrayado también la importancia de informar a las pacientes gestantes sobre los riesgos que puede conllevar la automedicación para su embarazo, así como del «trabajo de vigilancia» para estar al tanto de la posible aparición de complicaciones al pautar un medicamento.

Fuente: ABCBebes

Los medicamentos tomados antes del embarazo pueden afectar a la salud del feto

El mayor riesgo se da en la primera semana de embarazo y en el período de formación de los órganos vitales, que engloba los dos primeros meses de embarazo.

Para evitar problemas de salud en la madre y en el feto, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) ha destacado la necesidad de revisar los medicamentos que la mujer consumía antes de quedarse embarazada.

«En caso de tener que utilizar medicamentos en el embarazo siempre es necesario valorar la información y la evidencia existente sobre el fármaco prescrito, individualizando en cada caso el beneficio y riesgo, y considerando además que la omisión del medicamento puede ser también desfavorable para la embarazada», ha destacado Ana Díez Alcantara, miembro de SEFAP y farmacéutica de Atención Primaria de la dirección asistencial noroeste de Madrid, informa Ep.

El riesgo de automedicarse

Y es que, según una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de un 86 por ciento de las mujeres embarazadas consumen algún medicamento durante los nueves meses de gestación, siendo el promedio de fármacos consumidos por mujer embarazada de 2,9. Con todo, la OMS ha alertado sobre todo del alto porcentaje de automedicación sin ningún tipo de control médico, que es el que puede acarrear más riesgos.

No obstante, la incidencia de malformaciones congénitas mayores en los recién nacidos se estima en torno al tres por ciento, de las cuales alrededor de un cinco por ciento estarían relacionadas con el uso indebido de fármacos, sobre todo en periodos cruciales del embarazo como la primera semana de gestación o el período de formación de los órganos vitales, que engloba de forma aproximada los dos primeros meses de embarazo.

Medicamentos en el embarazo

Además, la institución ha recomendado considerar a toda mujer fértil como «potencialmente embarazada» a la hora de recetar fármacos o evitar, si es posible, la prescripción durante el primer trimestre de gestación, ya que es el más delicado y en el que existen mayores posibilidades de malformación fetal.

«Se tendrían que prescribir solamente los medicamentos estrictamente necesarios, apostando en primer término por aquellos que tengan una experiencia contrastada de seguridad. De ser ineludible su uso, recomendamos utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo de exposición al fármaco posible, y evitar siempre, en la medida de las posibilidades, la polimedicación», ha aconsejado Díez Alcántara.

Dicho esto, la experta ha subrayado también la importancia de informar a las pacientes gestantes sobre los riesgos que puede conllevar la automedicación para su embarazo, así como del «trabajo de vigilancia» para estar al tanto de la posible aparición de complicaciones al pautar un medicamento.

Fuente: ABCBebes

Los medicamentos tomados antes del embarazo pueden afectar a la salud del feto

El mayor riesgo se da en la primera semana de embarazo y en el período de formación de los órganos vitales, que engloba los dos primeros meses de embarazo.

Para evitar problemas de salud en la madre y en el feto, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) ha destacado la necesidad de revisar los medicamentos que la mujer consumía antes de quedarse embarazada.

«En caso de tener que utilizar medicamentos en el embarazo siempre es necesario valorar la información y la evidencia existente sobre el fármaco prescrito, individualizando en cada caso el beneficio y riesgo, y considerando además que la omisión del medicamento puede ser también desfavorable para la embarazada», ha destacado Ana Díez Alcantara, miembro de SEFAP y farmacéutica de Atención Primaria de la dirección asistencial noroeste de Madrid, informa Ep.

El riesgo de automedicarse

Y es que, según una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de un 86 por ciento de las mujeres embarazadas consumen algún medicamento durante los nueves meses de gestación, siendo el promedio de fármacos consumidos por mujer embarazada de 2,9. Con todo, la OMS ha alertado sobre todo del alto porcentaje de automedicación sin ningún tipo de control médico, que es el que puede acarrear más riesgos.

No obstante, la incidencia de malformaciones congénitas mayores en los recién nacidos se estima en torno al tres por ciento, de las cuales alrededor de un cinco por ciento estarían relacionadas con el uso indebido de fármacos, sobre todo en periodos cruciales del embarazo como la primera semana de gestación o el período de formación de los órganos vitales, que engloba de forma aproximada los dos primeros meses de embarazo.

Medicamentos en el embarazo

Además, la institución ha recomendado considerar a toda mujer fértil como «potencialmente embarazada» a la hora de recetar fármacos o evitar, si es posible, la prescripción durante el primer trimestre de gestación, ya que es el más delicado y en el que existen mayores posibilidades de malformación fetal.

«Se tendrían que prescribir solamente los medicamentos estrictamente necesarios, apostando en primer término por aquellos que tengan una experiencia contrastada de seguridad. De ser ineludible su uso, recomendamos utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo de exposición al fármaco posible, y evitar siempre, en la medida de las posibilidades, la polimedicación», ha aconsejado Díez Alcántara.

Dicho esto, la experta ha subrayado también la importancia de informar a las pacientes gestantes sobre los riesgos que puede conllevar la automedicación para su embarazo, así como del «trabajo de vigilancia» para estar al tanto de la posible aparición de complicaciones al pautar un medicamento.

Fuente: ABCBebes

Los medicamentos tomados antes del embarazo pueden afectar a la salud del feto

El mayor riesgo se da en la primera semana de embarazo y en el período de formación de los órganos vitales, que engloba los dos primeros meses de embarazo.

Para evitar problemas de salud en la madre y en el feto, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) ha destacado la necesidad de revisar los medicamentos que la mujer consumía antes de quedarse embarazada.

«En caso de tener que utilizar medicamentos en el embarazo siempre es necesario valorar la información y la evidencia existente sobre el fármaco prescrito, individualizando en cada caso el beneficio y riesgo, y considerando además que la omisión del medicamento puede ser también desfavorable para la embarazada», ha destacado Ana Díez Alcantara, miembro de SEFAP y farmacéutica de Atención Primaria de la dirección asistencial noroeste de Madrid, informa Ep.

El riesgo de automedicarse

Y es que, según una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de un 86 por ciento de las mujeres embarazadas consumen algún medicamento durante los nueves meses de gestación, siendo el promedio de fármacos consumidos por mujer embarazada de 2,9. Con todo, la OMS ha alertado sobre todo del alto porcentaje de automedicación sin ningún tipo de control médico, que es el que puede acarrear más riesgos.

No obstante, la incidencia de malformaciones congénitas mayores en los recién nacidos se estima en torno al tres por ciento, de las cuales alrededor de un cinco por ciento estarían relacionadas con el uso indebido de fármacos, sobre todo en periodos cruciales del embarazo como la primera semana de gestación o el período de formación de los órganos vitales, que engloba de forma aproximada los dos primeros meses de embarazo.

Medicamentos en el embarazo

Además, la institución ha recomendado considerar a toda mujer fértil como «potencialmente embarazada» a la hora de recetar fármacos o evitar, si es posible, la prescripción durante el primer trimestre de gestación, ya que es el más delicado y en el que existen mayores posibilidades de malformación fetal.

«Se tendrían que prescribir solamente los medicamentos estrictamente necesarios, apostando en primer término por aquellos que tengan una experiencia contrastada de seguridad. De ser ineludible su uso, recomendamos utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo de exposición al fármaco posible, y evitar siempre, en la medida de las posibilidades, la polimedicación», ha aconsejado Díez Alcántara.

Dicho esto, la experta ha subrayado también la importancia de informar a las pacientes gestantes sobre los riesgos que puede conllevar la automedicación para su embarazo, así como del «trabajo de vigilancia» para estar al tanto de la posible aparición de complicaciones al pautar un medicamento.

Fuente: ABCBebes

Los medicamentos tomados antes del embarazo pueden afectar a la salud del feto

El mayor riesgo se da en la primera semana de embarazo y en el período de formación de los órganos vitales, que engloba los dos primeros meses de embarazo.

Para evitar problemas de salud en la madre y en el feto, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) ha destacado la necesidad de revisar los medicamentos que la mujer consumía antes de quedarse embarazada.

«En caso de tener que utilizar medicamentos en el embarazo siempre es necesario valorar la información y la evidencia existente sobre el fármaco prescrito, individualizando en cada caso el beneficio y riesgo, y considerando además que la omisión del medicamento puede ser también desfavorable para la embarazada», ha destacado Ana Díez Alcantara, miembro de SEFAP y farmacéutica de Atención Primaria de la dirección asistencial noroeste de Madrid, informa Ep.

El riesgo de automedicarse

Y es que, según una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de un 86 por ciento de las mujeres embarazadas consumen algún medicamento durante los nueves meses de gestación, siendo el promedio de fármacos consumidos por mujer embarazada de 2,9. Con todo, la OMS ha alertado sobre todo del alto porcentaje de automedicación sin ningún tipo de control médico, que es el que puede acarrear más riesgos.

No obstante, la incidencia de malformaciones congénitas mayores en los recién nacidos se estima en torno al tres por ciento, de las cuales alrededor de un cinco por ciento estarían relacionadas con el uso indebido de fármacos, sobre todo en periodos cruciales del embarazo como la primera semana de gestación o el período de formación de los órganos vitales, que engloba de forma aproximada los dos primeros meses de embarazo.

Medicamentos en el embarazo

Además, la institución ha recomendado considerar a toda mujer fértil como «potencialmente embarazada» a la hora de recetar fármacos o evitar, si es posible, la prescripción durante el primer trimestre de gestación, ya que es el más delicado y en el que existen mayores posibilidades de malformación fetal.

«Se tendrían que prescribir solamente los medicamentos estrictamente necesarios, apostando en primer término por aquellos que tengan una experiencia contrastada de seguridad. De ser ineludible su uso, recomendamos utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo de exposición al fármaco posible, y evitar siempre, en la medida de las posibilidades, la polimedicación», ha aconsejado Díez Alcántara.

Dicho esto, la experta ha subrayado también la importancia de informar a las pacientes gestantes sobre los riesgos que puede conllevar la automedicación para su embarazo, así como del «trabajo de vigilancia» para estar al tanto de la posible aparición de complicaciones al pautar un medicamento.

Fuente: ABCBebes

Los medicamentos tomados antes del embarazo pueden afectar a la salud del feto

El mayor riesgo se da en la primera semana de embarazo y en el período de formación de los órganos vitales, que engloba los dos primeros meses de embarazo.

Para evitar problemas de salud en la madre y en el feto, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) ha destacado la necesidad de revisar los medicamentos que la mujer consumía antes de quedarse embarazada.

«En caso de tener que utilizar medicamentos en el embarazo siempre es necesario valorar la información y la evidencia existente sobre el fármaco prescrito, individualizando en cada caso el beneficio y riesgo, y considerando además que la omisión del medicamento puede ser también desfavorable para la embarazada», ha destacado Ana Díez Alcantara, miembro de SEFAP y farmacéutica de Atención Primaria de la dirección asistencial noroeste de Madrid, informa Ep.

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Y es que, según una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de un 86 por ciento de las mujeres embarazadas consumen algún medicamento durante los nueves meses de gestación, siendo el promedio de fármacos consumidos por mujer embarazada de 2,9. Con todo, la OMS ha alertado sobre todo del alto porcentaje de automedicación sin ningún tipo de control médico, que es el que puede acarrear más riesgos.

No obstante, la incidencia de malformaciones congénitas mayores en los recién nacidos se estima en torno al tres por ciento, de las cuales alrededor de un cinco por ciento estarían relacionadas con el uso indebido de fármacos, sobre todo en periodos cruciales del embarazo como la primera semana de gestación o el período de formación de los órganos vitales, que engloba de forma aproximada los dos primeros meses de embarazo.

Medicamentos en el embarazo

Además, la institución ha recomendado considerar a toda mujer fértil como «potencialmente embarazada» a la hora de recetar fármacos o evitar, si es posible, la prescripción durante el primer trimestre de gestación, ya que es el más delicado y en el que existen mayores posibilidades de malformación fetal.

«Se tendrían que prescribir solamente los medicamentos estrictamente necesarios, apostando en primer término por aquellos que tengan una experiencia contrastada de seguridad. De ser ineludible su uso, recomendamos utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo de exposición al fármaco posible, y evitar siempre, en la medida de las posibilidades, la polimedicación», ha aconsejado Díez Alcántara.

Dicho esto, la experta ha subrayado también la importancia de informar a las pacientes gestantes sobre los riesgos que puede conllevar la automedicación para su embarazo, así como del «trabajo de vigilancia» para estar al tanto de la posible aparición de complicaciones al pautar un medicamento.

Fuente: ABCBebes

Los medicamentos tomados antes del embarazo pueden afectar a la salud del feto

El mayor riesgo se da en la primera semana de embarazo y en el período de formación de los órganos vitales, que engloba los dos primeros meses de embarazo.

Para evitar problemas de salud en la madre y en el feto, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) ha destacado la necesidad de revisar los medicamentos que la mujer consumía antes de quedarse embarazada.

«En caso de tener que utilizar medicamentos en el embarazo siempre es necesario valorar la información y la evidencia existente sobre el fármaco prescrito, individualizando en cada caso el beneficio y riesgo, y considerando además que la omisión del medicamento puede ser también desfavorable para la embarazada», ha destacado Ana Díez Alcantara, miembro de SEFAP y farmacéutica de Atención Primaria de la dirección asistencial noroeste de Madrid, informa Ep.

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Y es que, según una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de un 86 por ciento de las mujeres embarazadas consumen algún medicamento durante los nueves meses de gestación, siendo el promedio de fármacos consumidos por mujer embarazada de 2,9. Con todo, la OMS ha alertado sobre todo del alto porcentaje de automedicación sin ningún tipo de control médico, que es el que puede acarrear más riesgos.

No obstante, la incidencia de malformaciones congénitas mayores en los recién nacidos se estima en torno al tres por ciento, de las cuales alrededor de un cinco por ciento estarían relacionadas con el uso indebido de fármacos, sobre todo en periodos cruciales del embarazo como la primera semana de gestación o el período de formación de los órganos vitales, que engloba de forma aproximada los dos primeros meses de embarazo.

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Además, la institución ha recomendado considerar a toda mujer fértil como «potencialmente embarazada» a la hora de recetar fármacos o evitar, si es posible, la prescripción durante el primer trimestre de gestación, ya que es el más delicado y en el que existen mayores posibilidades de malformación fetal.

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«En caso de tener que utilizar medicamentos en el embarazo siempre es necesario valorar la información y la evidencia existente sobre el fármaco prescrito, individualizando en cada caso el beneficio y riesgo, y considerando además que la omisión del medicamento puede ser también desfavorable para la embarazada», ha destacado Ana Díez Alcantara, miembro de SEFAP y farmacéutica de Atención Primaria de la dirección asistencial noroeste de Madrid, informa Ep.

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Y es que, según una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de un 86 por ciento de las mujeres embarazadas consumen algún medicamento durante los nueves meses de gestación, siendo el promedio de fármacos consumidos por mujer embarazada de 2,9. Con todo, la OMS ha alertado sobre todo del alto porcentaje de automedicación sin ningún tipo de control médico, que es el que puede acarrear más riesgos.

No obstante, la incidencia de malformaciones congénitas mayores en los recién nacidos se estima en torno al tres por ciento, de las cuales alrededor de un cinco por ciento estarían relacionadas con el uso indebido de fármacos, sobre todo en periodos cruciales del embarazo como la primera semana de gestación o el período de formación de los órganos vitales, que engloba de forma aproximada los dos primeros meses de embarazo.

Medicamentos en el embarazo

Además, la institución ha recomendado considerar a toda mujer fértil como «potencialmente embarazada» a la hora de recetar fármacos o evitar, si es posible, la prescripción durante el primer trimestre de gestación, ya que es el más delicado y en el que existen mayores posibilidades de malformación fetal.

«Se tendrían que prescribir solamente los medicamentos estrictamente necesarios, apostando en primer término por aquellos que tengan una experiencia contrastada de seguridad. De ser ineludible su uso, recomendamos utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo de exposición al fármaco posible, y evitar siempre, en la medida de las posibilidades, la polimedicación», ha aconsejado Díez Alcántara.

Dicho esto, la experta ha subrayado también la importancia de informar a las pacientes gestantes sobre los riesgos que puede conllevar la automedicación para su embarazo, así como del «trabajo de vigilancia» para estar al tanto de la posible aparición de complicaciones al pautar un medicamento.

Fuente: ABCBebes

Los medicamentos tomados antes del embarazo pueden afectar a la salud del feto

El mayor riesgo se da en la primera semana de embarazo y en el período de formación de los órganos vitales, que engloba los dos primeros meses de embarazo.

Para evitar problemas de salud en la madre y en el feto, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) ha destacado la necesidad de revisar los medicamentos que la mujer consumía antes de quedarse embarazada.

«En caso de tener que utilizar medicamentos en el embarazo siempre es necesario valorar la información y la evidencia existente sobre el fármaco prescrito, individualizando en cada caso el beneficio y riesgo, y considerando además que la omisión del medicamento puede ser también desfavorable para la embarazada», ha destacado Ana Díez Alcantara, miembro de SEFAP y farmacéutica de Atención Primaria de la dirección asistencial noroeste de Madrid, informa Ep.

El riesgo de automedicarse

Y es que, según una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de un 86 por ciento de las mujeres embarazadas consumen algún medicamento durante los nueves meses de gestación, siendo el promedio de fármacos consumidos por mujer embarazada de 2,9. Con todo, la OMS ha alertado sobre todo del alto porcentaje de automedicación sin ningún tipo de control médico, que es el que puede acarrear más riesgos.

No obstante, la incidencia de malformaciones congénitas mayores en los recién nacidos se estima en torno al tres por ciento, de las cuales alrededor de un cinco por ciento estarían relacionadas con el uso indebido de fármacos, sobre todo en periodos cruciales del embarazo como la primera semana de gestación o el período de formación de los órganos vitales, que engloba de forma aproximada los dos primeros meses de embarazo.

Medicamentos en el embarazo

Además, la institución ha recomendado considerar a toda mujer fértil como «potencialmente embarazada» a la hora de recetar fármacos o evitar, si es posible, la prescripción durante el primer trimestre de gestación, ya que es el más delicado y en el que existen mayores posibilidades de malformación fetal.

«Se tendrían que prescribir solamente los medicamentos estrictamente necesarios, apostando en primer término por aquellos que tengan una experiencia contrastada de seguridad. De ser ineludible su uso, recomendamos utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo de exposición al fármaco posible, y evitar siempre, en la medida de las posibilidades, la polimedicación», ha aconsejado Díez Alcántara.

Dicho esto, la experta ha subrayado también la importancia de informar a las pacientes gestantes sobre los riesgos que puede conllevar la automedicación para su embarazo, así como del «trabajo de vigilancia» para estar al tanto de la posible aparición de complicaciones al pautar un medicamento.

Fuente: ABCBebes

Los medicamentos tomados antes del embarazo pueden afectar a la salud del feto

El mayor riesgo se da en la primera semana de embarazo y en el período de formación de los órganos vitales, que engloba los dos primeros meses de embarazo.

Para evitar problemas de salud en la madre y en el feto, la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP) ha destacado la necesidad de revisar los medicamentos que la mujer consumía antes de quedarse embarazada.

«En caso de tener que utilizar medicamentos en el embarazo siempre es necesario valorar la información y la evidencia existente sobre el fármaco prescrito, individualizando en cada caso el beneficio y riesgo, y considerando además que la omisión del medicamento puede ser también desfavorable para la embarazada», ha destacado Ana Díez Alcantara, miembro de SEFAP y farmacéutica de Atención Primaria de la dirección asistencial noroeste de Madrid, informa Ep.

El riesgo de automedicarse

Y es que, según una encuesta realizada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor de un 86 por ciento de las mujeres embarazadas consumen algún medicamento durante los nueves meses de gestación, siendo el promedio de fármacos consumidos por mujer embarazada de 2,9. Con todo, la OMS ha alertado sobre todo del alto porcentaje de automedicación sin ningún tipo de control médico, que es el que puede acarrear más riesgos.

No obstante, la incidencia de malformaciones congénitas mayores en los recién nacidos se estima en torno al tres por ciento, de las cuales alrededor de un cinco por ciento estarían relacionadas con el uso indebido de fármacos, sobre todo en periodos cruciales del embarazo como la primera semana de gestación o el período de formación de los órganos vitales, que engloba de forma aproximada los dos primeros meses de embarazo.

Medicamentos en el embarazo

Además, la institución ha recomendado considerar a toda mujer fértil como «potencialmente embarazada» a la hora de recetar fármacos o evitar, si es posible, la prescripción durante el primer trimestre de gestación, ya que es el más delicado y en el que existen mayores posibilidades de malformación fetal.

«Se tendrían que prescribir solamente los medicamentos estrictamente necesarios, apostando en primer término por aquellos que tengan una experiencia contrastada de seguridad. De ser ineludible su uso, recomendamos utilizar la menor dosis eficaz durante el menor tiempo de exposición al fármaco posible, y evitar siempre, en la medida de las posibilidades, la polimedicación», ha aconsejado Díez Alcántara.

Dicho esto, la experta ha subrayado también la importancia de informar a las pacientes gestantes sobre los riesgos que puede conllevar la automedicación para su embarazo, así como del «trabajo de vigilancia» para estar al tanto de la posible aparición de complicaciones al pautar un medicamento.

Fuente: ABCBebes